Para una mudanza de oficina, se recomienda comenzar la planificación con al menos un mes de antelación. Esto permite realizar una evaluación detallada de los bienes a trasladar, coordinar el embalaje y desmontaje de equipos, y garantizar que la mudanza se realice de forma eficiente para no interrumpir las operaciones del negocio. En el caso de mudanzas Premium o de oficinas de alto nivel, se puede necesitar más tiempo para coordinar detalles adicionales.